El suelo como vector de contaminación en salas limpias de la industria farmacéutica
En una planta farmacéutica o biofarmacéutica, el control de contaminación suele centrarse en el aire, la vestimenta del personal, la limpieza de superficies o la clasificación de las salas. Son elementos críticos, sin duda. Pero hay una vía de transferencia que con frecuencia queda en segundo plano: el suelo.
Las ruedas de carros, transpaletas y equipos móviles, junto con las suelas del calzado, recorren diariamente decenas de metros entre almacenes, pasillos, zonas de producción y laboratorios. Cada desplazamiento es una oportunidad para transportar partículas de un área a otra, incluidas zonas clasificadas o de mayor criticidad.
Aumentar la frecuencia de limpieza ayuda, pero no resuelve el problema en el origen. La estrategia más eficaz actúa antes: deteniendo la contaminación en el punto adecuado, mediante barreras sucesivas.
Por qué el suelo es una vía crítica de transferencia de partículas
En cualquier instalación farmacéutica conviven múltiples flujos simultáneos: entrada de materias primas, circulación de personal, movimiento de equipos, gestión de residuos, acceso de mantenimiento. Cada uno de ellos genera o transporta suciedad.
El problema no termina en la puerta exterior. La contaminación también se transfiere entre áreas internas con distintos niveles de limpieza: desde una zona logística hacia producción, desde un pasillo general hacia un laboratorio, desde el exterior de una esclusa hacia el interior de un área clasificada.
Por eso, antes de definir qué solución instalar, conviene analizar los recorridos reales de personas y vehículos e identificar exactamente dónde se produce cada transición entre zonas. No todos los accesos requieren la misma respuesta.
Primera barrera: limpieza mecánica en los accesos logísticos
En los puntos de entrada con tráfico frecuente o continuo, la prioridad es reducir la carga de contaminación antes de que avance hacia zonas más sensibles.
Profilgate® es un sistema de limpieza mecánica que actúa sobre ruedas y suelas durante el paso habitual, sin requerir ninguna acción adicional por parte del operario. Al circular sobre su superficie, los cepillos realizan una acción mecánica que desprende y retiene la suciedad adherida en bandejas de recogida integradas.
Su instalación resulta especialmente útil en:
- Entradas desde almacenes o expediciones hacia producción
- Accesos de carros y transpaletas a zonas controladas
- Pasos de personal hacia áreas de mayor exigencia
- Recorridos de equipos móviles entre procesos
Esta primera barrera no sustituye los procedimientos de limpieza existentes. Lo que hace es reducir significativamente la cantidad de suciedad que esos procedimientos deben gestionar, aliviando la carga sobre las zonas posteriores.
Segunda barrera: retención de partículas finas en las transiciones críticas
Una vez reducida la suciedad más visible, puede ser necesario establecer un segundo punto de retención antes de acceder a laboratorios, salas clasificadas o áreas de producción. Aquí entran en juego las partículas más finas, que la limpieza mecánica no necesariamente elimina.
CleanMat+ es una alfombra polimérica de control de contaminación diseñada para retener partículas procedentes de ruedas y suelas al entrar en contacto con su superficie. A diferencia de las soluciones desechables por capas, puede limpiarse y recuperar sus condiciones de funcionamiento mediante un procedimiento de mantenimiento definido, lo que la hace más sostenible y gestionable a largo plazo.
Para que la barrera funcione correctamente, el dimensionado importa: longitud, anchura y posición deben garantizar que el contacto con la superficie sea suficiente. Una instalación parcialmente evitable reduce de forma drástica su efectividad.
Los puntos habituales de instalación incluyen:
- Acceso a laboratorios y áreas clasificadas
- Transición entre pasillos generales y zonas de producción
- Esclusas de personal o materiales
- Entradas utilizadas por carros de pequeño formato
Tercera barrera: pavimento técnico ESD en áreas con riesgo electrostático
En determinadas zonas de las instalaciones farmacéuticas y biofarmacéuticas, el control de partículas debe complementarse con el control de la electricidad estática. Laboratorios de análisis, salas técnicas, zonas con instrumentación sensible y ciertos procesos de producción pueden verse afectados por la acumulación o disipación incontrolada de cargas electrostáticas.
En estos entornos, el suelo deja de ser simplemente una superficie de tránsito para convertirse en parte de la infraestructura técnica del área.
EcoTile ESD es un sistema de pavimento modular diseñado para controlar la acumulación y disipación de cargas electrostáticas. Su selección requiere considerar varios factores de forma conjunta: los valores de resistencia requeridos por el proceso, el sistema de puesta a tierra disponible, el tipo de calzado del personal, las condiciones ambientales y los métodos de verificación periódica.
Un pavimento ESD no es una solución aislada. Su rendimiento depende del sistema completo: pavimento, conexión a tierra, calzado, equipos y procedimientos operativos.
Diseñar un sistema, no instalar productos sin relación entre sí
La diferencia entre una estrategia efectiva y una acumulación de soluciones sin coherencia está en el análisis previo. Cada barrera debe responder a un riesgo identificado y ocupar una posición concreta dentro de los flujos reales de la planta.
Una secuencia habitual en instalaciones farmacéuticas podría estructurarse así:
- Profilgate® en el acceso logístico, para limpieza mecánica de ruedas y suelas
- CleanMat+ en la transición crítica, para retención de partículas residuales
- EcoTile ESD en el área con requisito de control electrostático
Esta combinación permite actuar de forma progresiva sobre distintos riesgos. Pero su eficacia depende de que esté adaptada a cada instalación: planos y recorridos, dimensiones de ruedas, tipo de contaminantes previsibles, niveles de criticidad de cada área y métodos de limpieza y mantenimiento disponibles.
Una vez implantadas, las soluciones aplicadas al suelo deben integrarse en la estrategia general de control de contaminación: con procedimientos de inspección y mantenimiento definidos, responsables asignados, frecuencias establecidas y criterios de aceptación documentados.
Prevenir antes de limpiar: el principio que guía la estrategia
En control de contaminación, actuar en el origen es más eficaz que intentar eliminar las partículas después de que se han dispersado. Considerar el suelo como parte activa de la estrategia, y no como un elemento secundario, permite intervenir sobre una vía de transferencia que habitualmente se infravalora en las plantas de la industria farmacéutica.
La combinación de limpieza mecánica, retención de partículas y pavimentos técnicos ofrece una respuesta escalonada, adaptable a los distintos accesos y niveles de criticidad de cada instalación. No como sustituto de los procedimientos GMP existentes, sino como refuerzo preventivo que los hace más eficientes.
Conoce estas soluciones en Farmaforum 2026
Ibertecnic y CleanHub+ presentarán Profilgate®, CleanMat+ y EcoTile ESD durante Farmaforum 2026, los días 22 y 23 de septiembre en IFEMA Madrid. Si trabajas en calidad, producción o ingeniería de plantas farmacéuticas o biofarmacéuticas, podrás ver las soluciones en funcionamiento y consultar criterios de implantación adaptados a tu instalación.
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